Estilos de Pensamiento
Robert Sternberg
El
libro de Robert Sternberg nos confronta con una situación que como
participantes del proceso de enseñanza aprendizaje enfrentamos diariamente el rol de estudiante y el rol de enseñador y junto con ello va de la mano algo
muy significativo en este ámbito, pasar
pruebas y exámenes en donde los alumnos y enseñadores muchas veces solo nos enfocamos
en estos objetivos aprobar pruebas y terminar programas y se resta
importancia a las posibilidades de aprendizaje; así tanto el estudiante como el
enseñador vamos reprimiendo la creatividad y nos vamos hundiendo mas en el
conformismo. La enseñanza se ha centrado tradicionalmente en el contenido de las
asignaturas y la aprobación de exámenes, descuidando lo mas importante la enseñanza de las capacidades y las
habilidades cognoscitivas que son indispensables para aprender. Nuestro fracaso muchas veces se debe a que no
reconocemos la variedad de estilos de pensamientos y aprendizajes que nuestros
estudiantes traen a clase y que les enseñamos con métodos que no armonizan con
estos estilos. Sternberg en su libro señala que si las tareas que realizan las
personas se organizarán de acuerdo a sus estilos de pensamiento los resultados
obtenidos de ellas pudieran tener un mejor éxito tanto en lo laboral como en lo
escolar.
En el ámbito escolar y en la sociedad una y
otra vez confundimos estilos con aptitudes. De acuerdo con Sternberg en el proceso de enseñanza aprendizaje, a los alumnos que
se les considera ineptos con frecuencia no tienen otra culpa que poseer un
estilo que no encaja con el de su enseñante o que su estilo es distinto al de
los demás pero ello no significa que sea inepto o ignorante. Es importante
considerar que nuestro fracaso se debe al no reconocer la variedad de estilos
de pensamiento y aprendizaje que nuestros estudiantes traen a clase y que les
enseñamos con métodos que no armonizan con estos estilos. Lo mismo sucede en el
área laboral, cuando un trabajador se desaprovecha por no tomar en cuenta su
estilo de pensamiento.
Establezcamos
que es APTITUD y que es APRENDIZAJE de acuerdo con Sternberg
Un
estilo es una manera característica de
pensar. No tenemos un estilo, sino un perfil de estilos. Las personas pueden
ser prácticamente idénticas en cuanto sus aptitudes y aun así tener estilos muy
distintos. Esto puede ayudar a las personas a entender mejor por qué encajan
con algunas actividades y con otras no, e incluso por qué con unas personas y
con otras no.
Formas
de autogobierno mental
De acuerdo con Robert Sternberg hay cuatro formas de estilos de pensamiento. La monárquica, jerárquica, oligárquica, y anárquica.
Las
personas monárquicas son decididas y resueltas. Se
puede contar con que acabarán una tarea siempre que se lo propongan. Los niños,
normalmente quieren hacer algo distinto de lo que hacen y es probable que piensen
en otra cosa mientras se supone que prestan atención al enseñante.
Las personas jerárquicas poseen una jerarquía de metas y reconocen la necesidad de establecer prioridades. Reconocen la necesidad de examinar los problemas desde varios puntos de vista para establecer correctamente las prioridades. Sus prioridades son diferentes de la organización.
Las
personas oligárquicas, desean hacer más de una cosa al mismo tiempo,
tienden a estar motivados por varias metas que consideran de igual importancia
y que, con frecuencia, son contradictorias entre sí. Se sienten presionadas
cuando deben repartir su tiempo y otros recursos entre exigencias
contradictorias.
Las
personas anárquicas, parecen estar motivadas por un popurrí de
necesidades y metas que pueden ser difíciles de clasificar, tanto por ellas
mismas como por otras personas.
Niveles,
alcance e inclinaciones del autogobierno mental.
Las
personas globales prefieren abordar cuestiones relativamente amplias y
abstractas. Ignoran y rechazan los detalles y prefieren ver más el bosque que
los árboles, aunque con frecuencia, pierden de vista los árboles que forman el
bosque.
A
las personas locales les
gustan los problemas concretos que exigen trabajar con detalles. Tienden a
orientarse hacia los aspectos pragmáticos de una situación y son realistas.
Las
personas globales y los locales pueden trabajar bien juntos.
Las
personas internas se ocupan de
asuntos internos, es decir, se vuelcan hacia el interior. Tienden a ser
introvertidos, a centrarse en las tareas, a ser distantes y, en ocasiones,
tener poca conciencia social. Les gusta trabajar en soledad.
Las
personas externas tienden a
ser extrovertidas, sociables y orientadas a la gente. Suelen tener conciencia
social y ser conscientes de lo que sucede a otras personas. Les gusta trabajar
con otros si es posible.
Aprendizaje
cooperativo, significa que los niños trabajan juntos para aprender en grupo.
Cada
persona necesita desarrollar la flexibilidad necesaria para aprender a trabajar
en una variedad de situaciones.
A
las personas liberales les gusta ir más allá de los procedimientos y
reglas existentes, maximizar el cambio y buscar situaciones que sean algo
ambiguas.
A
las personas conservadoras les
gusta seguir procedimientos y reglas ya existentes, minimizar el cambio, evitar
situaciones ambiguas. Estas personas son más felices en entornos estructurados
y relativamente predecibles.
De
acuerdo con Sternberg la flexibilidad es
valiosa en cualquier aspecto de la vida: en los estudios en el trabajo, en
las relaciones intimas con otras personas e incluso en le trato con uno mismo, ya
que cuanto mas flexible pueda ser una persona, mas probable es que se adapte a
una variedad de situaciones, obteniendo ventajas espectaculares.
Los niños llegan a ser el resultado de la interacción entre su entorno y lo que
ellos son como personas, destacando el papel de la socialización en el
desarrollo de los estilos. Los niños observan modelos de roles y suelen
empezar a interiorizar muchos de sus atributos, propensos a convertirse en
personas de ciertos estilos de modelo, llegando a ser el resultado de la interacción
entre su entorno y lo que ellos son como personas. Los
estilos al igual que las aptitudes, son entidades más fluidas y dinámicas que fijas
y estáticas, siendo un proceso continuo que dura toda la vida y las formas de pensar
con las que uno se siente tan cómodo en la juventud suelen
parecer extraños años después.
Como docentes debemos enseñar a los estudiantes a
aprovechar sus puntos fuertes y a corregir los puntos débiles, ya que con frecuencia
se pueden encontrar mecanismos de compensación que ayuden a reducir la brecha
existente entre los puntos débiles y fuertes. Unos estilos distintos pueden
funcionar bien, de una manera diferente, en distintos momentos de una carrera
profesional dada. La adaptación entre estudiante y enseñante, al igual que
entre enseñante y director, puede ser esencial para el éxito del sistema
enseñante-estudiante o el sistema enseñante-director. Es necesario que las
escuelas tengan en cuenta no solo el ajuste entre enseñantes y estudiantes sino
también el ajuste entre la manera de enseñar una materia y la manera de pensar
de los estudiantes. Es de suma importancia que las experiencias educativas y los métodos de
evaluación armonicen con los estilos de pensamiento de los estudiantes. La atención
adecuada de los alumnos incrementa el efecto de las aptitudes para predecir él éxito
escolar.
Te felicito por tu reseña, me pareció muy interesante por la forma de presentar tu información. Tu conclusión me hace reflexionar. Nosotros como docentes, ¿Qué tan flexibles somos para poder desarrollar y aceptar los diferentes estilos de aprendizajes en nuestros alumnos?
ResponderEliminarMuy interesante tu punto de vista sobre el estar más atentos a los puntos fuertes de los estudiantes, como profesores necesitamos monitorear más a nuestros alumnos para detectar cuales son los métodos más adecuados de aplicar en nuestras clases y sacar el mejor provecho de sus capacidades de nuestros estudiantes. Me gustó la limpieza con el que estructuras tu información.
ResponderEliminar