miércoles, 27 de noviembre de 2013

Reflexiones: Arboleda Aparicio

 
 
 
  1. Ni mucho pensamiento que inhiba la acción, la manifestación de sentimientos, emociones, sensaciones y motivaciones, ni derroche de efectividad que opaque u obnubile la razón.
  2. La felicidad y la calidad de vida no existen por fuera de  uno mismo. En nosotros reside el amor y la felicidad que podamos sentir y vivir realmente, y en gran medida la calidad de la vida que nos demos.
  3. Casi siempre miramos sin ver, y en esta limitación se juega nuestra felicidad y nuestra calidad de vida.
  4. En variadas proporciones todas las personas nos resistimos a cambiar o reestructurar nuestros esquemas o estructuras de pensamiento, afectivas, cognitivas, volitivas, nuestras creencias y percepciones. Nos resistimos a ver en consecuencia por fuera de la mirada rutinaria. Vemos muchas a nuestro modo, como las queremos ver o como estamos acostumbrados verlas.
  5. La vida no espera para obrar sobre nosotros cuando no sacamos tiempo para pensar sobre nosotros mismos, sobre las cosas que hacemos, sobre la vida, lo fenómenos que acontecen, lo que nos sucede, lo que hacemos, lo que no hacemos, dejamos de hacer o podríamos hacer; cuando no vemos o cuando miramos de modo único, cuando no vemos algo en sus diversas dimensiones y desde ópticas o perspectivas diferentes a las que visualizamos.
  6. Flexibilizar la mirada es una manera de crecer como persona. Toda flexibilidad edifica.
  7. Una manera de crecer y de vivir como persona es aprender a verse desde varios planos y de manera actuanteME ENCANTO
  8. La tolerancia no es reconocer, aceptar y resignarse. La dignidad tienen un principio: el merecimiento. Uno no puede soportar lo que no se merece, particularmente lo que atenta contra la persona. Un límite de la tolerancia, mejor de la aceptación reside en permitir sólo aquello que no atente contra nuestra dignidad y la dignidad de los demás. Tolerar no es aguantar hasta el punto de ser testigos de nuestra despersonalización.
  9.  El maestro no puede olvidar o ignorar que educar es formar integralmente desde la asignatura que imparte, generando y aprovechando oportunidades para que los estudiantes crezcan en sus dimensiones efectivas, cognitivas, sociales, espirituales, ecológicas, éticas, morales políticas e históricas. Ni el estudiante puede ignorar u olvidar que u formación debe ser responsable y que parte de esta responsabilidad consiste en evaluarse a si mismo en sus desempeños, actuaciones, actitudes, formas de ver, de sentir, de pensar, de obrar.
  10. Para formar personas se requiere disposición, motivación, comprensión, tolerancia, aprendizaje permanente, ver y hacer las cosas dando espacio a maneras diferentes a nuestros modos rutinarios para percibir y obrar.
     

1 comentario:

  1. Coincido en tu frase roja y en la que te encantó....interesante que re-descubramos lo que comulgamos verdad?

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